El aire se electrificó con una fuerza invisible que envolvió el campo de batalla. Las grietas del portal seguían extendiéndose, cada una un recordatorio de la fragilidad que amenazaba la existencia misma. Ethan, con el Orbe pulsando en su pecho, mantenía su posición frente a Cronos. Pero lejos de esa confrontación directa, los mestizos enfrentaban desafíos que no solo pondrían a prueba su fuerza, sino también su fe en sí mismos y en sus compañeros.
Kieran, Lyra y Dorian habían sido arrastrados h