Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento del Atlántico golpeaba con furia contra los acantilados de la mansión, The Cliffs, trayendo consigo el olor a sal y a tormenta inminente.
Aria subió la escalinata de mármol con una rectitud que no sentía en sus pulmones, pero que proyectaba en cada paso, a su lado, Killian caminaba como una sombra letal, con la mano firmemente apoyada en su bastón de ébano, sus ojos grises fijos en la figura que los esperaba arriba.
Sila







