Capítulo 9
Me acerqué más a la cama del abuelo y le hablé con ternura, aunque por dentro me sentía muy celosa.
—Debes descansar —le dije, apretando su mano —. No te tienes que preocupar por la familia ni por nada de eso. No puede seguir siendo la causa de tu enfermedad. Tienes que pensar en ti primero.
Él negó con la cabeza. Su mano temblaba un poco al apretar la mía con pocas fuerzas.
—La única manera de estar tranquilo es que Luciano se case con Mónica —me respondió con voz débil pero con la