El aire en la cabaña frente a la cascada era frío, el sonido del agua cayendo a lo lejos se mezclaba con el susurro del viento entre los árboles.
Sabía que este lugar era especial para mí, un refugio donde alguna vez había encontrado consuelo junto a Anwen. Y ahora, aquí estábamos, Patrick y yo, enfrentando un destino incierto, pero decidido.
Patrick, con su mirada firme y decidida, me tomó las manos, notando la tensión en mi rostro.
—Amber —dije, insegura—, ¿estás segura de que esto es lo cor