Amber lo siguió a la habitación, el ambiente cargado de tensión. Mientras Patrick limpiaba sus manos ensangrentadas, ella, nerviosa pero decidida, se acercó a él, sus pasos rápidos y su respiración entrecortada.
En cuanto entraron, antes de que él pudiera reaccionar, Amber lo tomó por el rostro y lo besó con intensidad. El gesto lo dejó atónito, pero en cuanto sus labios se encontraron, la sorpresa dio paso a un deseo profundo.
Patrick sintió las suaves caricias de Amber en su rostro mientras