En la cripta del templo, bajo la luz temblorosa de las lámparas de aceite, Sariah se preparaba para un ritual que ningún líder había osado realizar en siglos: la invocación del Rastro Espectral del Linaje. Una ceremonia que, si se realizaba correctamente, permitía hablar con las versiones pasadas de un ancestro... incluso aquellas que ya no estaban completas.
Frente a ella, el Círculo de Sal, las hojas de álamo seco y el cuenco con agua de Zholdra temblaban como si una presencia ya estuviera al