Darian
El vínculo ardió como lava en mis venas, fundiendo cada frontera entre su éxtasis y el mío. Cada gemido que escapaba de sus labios resonaba en mi pecho como un eco adictivo, y cuando sus piernas temblaron alrededor de mis caderas, un gruñido de satisfacción primal vibró en mi garganta. Al verlo morderse el labio para sofocar un grito, no pude resistirme: capturé su boca con la mía, devorando el sonido como si fuera un secreto que solo merecíamos compartir con la noche.
—No te contengas —