Ethan
La luz se arremolinó alrededor de mis dedos, cálida y viva, antes de hundirse en mis venas. Sentí el flujo de algo más que sangre: memorias de siglos, rugidos de lobos bajo lunas olvidadas, el peso de una corona que no era mía. Y en medio del torbellino, él. Darian. Su esencia, su fuerza, su terquedad maldita entrelazándose con la mía.
—Ethan... —Su voz surgió dentro de mi mente, clara y cercana, como si no hubiera estado al borde de la muerte segundos antes—. Suéltame.
—No —respondí en v