—Te apartaste de mí tan rápido que no me dio tiempo a decirte que estás… hermosísima esta noche…
A pesar de que la luz era apenas un suave reflejo, pudo ver cómo la respiración de Olivia se hizo más pesada.
—¿Y por eso llegaste hasta aquí para decírmelo? ¡Vaya, Killian! —su voz era forzada porque estaba luchando por mantener la calma—. Haciéndome un cumplido, esto sí que no me lo creo. Estoy muy sorprendida, ¿sabes? —se aclaró la garganta—. Me ayudaste allá fuera con los periodistas, y ahora