La velada fue mejor de lo que Olivia esperaba, al menos eso creía. Estaban en el auto de camino a la casa de Killian y ella se encontraba absorta viendo las calles de la ciudad a través de la ventana.
—Me alegra mucho que hayas congeniado con Elizabeth —Killian comenzó la conversación—, eso es importante a la hora de hacer cualquier tipo de negociación.
—No te negaré que estoy un poco sorprendida. —Olivia se encogió de hombros—. A mí también, parece tener los pies bien puestos sobre la tierra