Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl despacho olía a pergamino viejo y tinta fresca. Había pasado horas revisando informes, pero la tensión no se iba de mi cuerpo. Algo en el aire estaba inquieto, como si el bosque entero estuviera aguantando la respiración.
Andrew entró sin anunciarse, sus botas retumbando contra el suelo de piedra. Su expresión lo dec&iac







