ALFA RHYDAN
El bosque ardía.
El aire era una mezcla de sangre, metal y miedo. Corría sin pensar, siguiendo el eco de la voz de Kael en mi cabeza.
—Rhyd, Zarina está en la manada. Se llevó a los cachorros. Tú estás más cerca. Ve, ayuda a Lau. Yo voy en camino.
—¿Quéee?!! —rugí mentalmente—. Voy, no te preocupes.
El enlace se cortó, pero el impulso quedó. Mi cuerpo se transformó antes de que mi mente alcanzara a ordenar nada.
Kyros emergió desde mis entrañas con un rugido que estremeció los árbol