Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol calentaba la tarde y la vida en la manada se sentía como un latido colectivo: puestos ordenados, risas, el murmullo constante del pueblo que al fin respiraba. Estar de la mano de Kael, caminar entre la gente y verlos sonreír me llenaba de una paz que todavía me sorprendía. Sentía el poder dentro de mí —m&aacut







