Mundo de ficçãoIniciar sessãoAris
La noticia llegó envuelta en barro y sangre, traída por la mano derecha. Entró en la sala con la mirada baja, los ojos pegados al suelo como quien trae un cadáver bajo el brazo.
—Señor —dijo—, traigo noticias de los renegados que enviamos a secuestrar a la Reina Laurenth y a la princesa Lyra.
De inmediato supe que algo olía a traición. Me levanté de la mesa con calma, hasta con







