Reik se ajusta los patines, intentando ignorar el cosquilleo en la nuca. Tiene cuatro niños en fila, cada uno con sus cascos decorados con stickers de dinosaurios, sirenas y corazones.
—¡Profesor Reik! —llama una niña, alzando la mano con determinación—. ¿Vamos a practicar los giros hoy?
—Claro que sí, princesa —dice con una sonrisa suave, su corazón latiendo rápido de orgullo—. Hoy les enseñaré cómo girar y frenar con elegancia, ¿vale?
Mientras les demuestra un giro simple, deslizando su cuerp