CAPÍTULO 27
Catarina estaba sentada frente a su escritorio, con la vista fija en un cursor que parpadeaba en la pantalla, burlándose de su falta de concentración.
Catarina sabía que debía irse. Sabía que tenía una decisión que tomar antes del viernes. La oferta de la editorial Tinta & Caos quemaba en su bolso como un ascua encendida. Era su sueño. Era la salida. Era la libertad.
Pero cada vez que intentaba imaginarse recogiendo sus cosas sentía una presión física en el pecho que le dificultaba