CAPÍTULO 28
Sebastián había salido temprano para una revisión médica de seguimiento. Después de la gripe que lo había tumbado la semana anterior, Catarina había insistido, con la terquedad de una mula, en que debía hacerse un chequeo completo.
— Si te mueres de un infarto por estrés, me quedo sin trabajo y sin editor de mi novela —le había dicho ella mientras le agendaba la cita a la fuerza—. Así que vas al médico, De la Torre. Es una orden ejecutiva de tu asistente.
Catarina se limpió rápidame