CAPÍTULO 15
Para Sebastián, la boda de su hermana era una obligación familiar. Para Catarina, sin embargo, parecía ser el estreno de una película de Hollywood donde ella, inexplicablemente, tenía un papel protagonista.
— Deja de llorar, por favor. Se te va a correr el maquillaje antes de que lleguemos al altar —susurró Sebastián, ofreciéndole un pañuelo esperaban en la entrada de la capilla.
Catarina se sorbió la nariz con delicadeza, intentando no arruinar el trabajo de la maquilladora. Llevab