CAPÍTULO 14
— ¡Es que no me lo puedo creer! —exclamó Clara, dejando su chai latte sobre la mesa con un golpe sordo, salpicando unas gotas de espuma—. ¿Cómo que Rodrigo va a casarse con otra? ¡Si hace seis meses estaban eligiendo el destino de sus vacaciones!
Catarina suspiró, sintiendo que volver a contar la historia era como abrir una herida que apenas empezaba a cicatrizar.
— Sí, Clara. Se casa. Y no es algo que haya pasado de la noche a la mañana.
Clara abrió los ojos como platos, su mente c