Sangre de mi sangre.
Esa noche no pude dormir, me arrepentí de haber elegido habitación triple. Quería tocarme, recordando a Gael. Nunca había sentido algo tan animal por alguien; disfruté cada segundo de su contacto y aunque estaba consciente de que mi enemigo, eso no impidió que lo disfrutara igual, quizás eso lo hizo más interesante. Siempre me consideré romántica, creo que crecí como una chica falta de cariño familiar y buscaba eso en los hombres, pero Gael, lo que sentí con Gael, no lo habí