Estaba en el parque acuático con mis gemelas, Amina y Alisson, quienes llevaban bikinis rojos, igual que el mío. Las tres estábamos vestidas iguales, y Damon no dejaba de mirarnos con una mezcla de diversión y confusión.
—¡Luzma, esto es una locura! —dijo, rascándose la cabeza mientras intentaba distinguir a las niñas—. ¿Cómo se supone que las diferencie?
Las gemelas se rieron y corrieron a su alrededor, disfrutando de la situación. Diego, por su parte, observaba a sus nuevas hermanas con