La sala estaba decorada con globos, guirnaldas y una gran pancarta que decía "Feliz Cumpleaños". Amigos y familiares estaban allí, sonriendo y aplaudiendo. Había una mesa llena de deliciosos aperitivos, un gran pastel y una mesa de regalos.
—Damon, ¿hiciste todo esto? —pregunté, asombrada y conmovida.
—Por supuesto —respondió, con una sonrisa—. Quería que tu cumpleaños fuera especial.
Las gemelas corrieron hacia la mesa de aperitivos, emocionadas por todas las golosinas. Diego, por su par