En este momento, tengo a mi pequeño Raúl en mis brazos. No puedo creer lo rápido que ha crecido en estas semanas. Cada día lo amo más y más; es un amor infinito que llena mi corazón.
Damon y yo estamos felices, pero también agotados. Él se ha tomado una licencia en el trabajo, y Benjamín está manejando la empresa por nosotros. Las noches son difíciles, ya que Raúl demanda mucha atención, y no me gusta separarme de él ni siquiera para las tareas más simples.
Raúl es un niño muy tranquilo. La