Rebeca no pudo disimular su cara de sorpresa por las últimas palabras de Alejandro.
-Lo sé, es difícil creer que eso sea real, pero te juro que es cierto.
Rebeca sonrió, sin saber que contestar.
¿Todo era complot para internarla en un loquero y quedarse con Gabriel?
Sin dudas Margarita no tenía nada que ver y él como psicólogo iba a firmar un documento o quién sabe qué, para sacarle a su hijo.
Nada de lo que decía tenía sentido.
¿Otra dimensión?
Lo creía un hombre de bien…
Rebeca quería escapar