** Escombros**
El silencio que sigue ya no es un vacío. Es una sustancia espesa, pesada por todo lo que se ha interpuesto entre ellos, como escombros. La confesión de Aaron —la idea de no estar más ahí… es insoportable— permanece suspendida, tan peligrosa como una hoja sostenida por la punta. Él no ha dicho "Te amo". Ha dicho "No puedo irme". Es más primitivo, más desesperado. Es la verdad de la bestia acorralada.
Fleure no retrocede. Lo observa, su cuerpo tan tenso que parece a punto de romper