Aaron
Su cuerpo contra el mío.
Sus dedos aferrados a mi camisa.
Su aliento corto, jadeante, como si intentara sobrevivir a lo que siente.
El mundo se desvanece, los puntos de referencia se confunden.
No hay más que este latido entre nosotros, este fuego contenido demasiado tiempo, listo para devorarlo todo.
La mantengo apretada contra mí, sin moverme.
Porque si me muevo, no sabré detenerme.
Porque en el fondo, ya sé que el regreso es imposible.
Ella levanta lentamente la cabeza.
Sus