Fleure
El agua caliente me cae por la espalda como una armadura en fusión.
Me quedo mucho tiempo bajo la ducha, más de lo necesario. No para lavarme, no, en este punto, ni siquiera el ácido sería suficiente para purificarme de esta noche. Sino para retomar el control, respirar, reaprender mis contornos. Recordar que soy una persona. No solo... una cosa que él sostiene entre sus dedos.
Estiro el oído, nada, es silencio.
Perfecto.
Salgo, me envuelvo en una toalla, una de las grandes, esponjosas,