XIV
Quien más estaba disfrutado del juego del gato y el ratón era Fausto. Le hacía una gracia enorme ver cómo Bastian hacía lo posible para rehuirlo, jugando él también, sorprendiéndolo en sitios que el de cabellos de noche no se esperaba y ver cómo se aferraba con angustia a Francis para que lo sacara de aquellos sitios donde ese de cabellos cobrizos llegaba como un relámpago. Bastian, en cambio, ya estaba fastidiado con la situación, tenía que enfrentar a Fausto, esa noche todos estaban alter