Me encontraba en mi despacho con José poniéndonos al corrientes de todo lo sucedido estos días durante nuestro viaje.
—¿Cómo reaccionarías tú en su lugar?
—No lo sé, supongo que de la misma manera.
—Debes darle tiempo amigo, su hija es su adoración y puede estar sintiendo traicionado por ti.
—No pensé enamorarme de ella, de la hija de mi mejor amigo.
—Lucrecia es muy atractiva aparte que es espontánea, inteligente y divertida.
—Y terca —Sonrió —. Esa terquedad de ella fue lo que me tiene