Había amanecido desnuda enredada en mis sábanas mientras la claridad se colaba en por el ventanal frente a la cama.
Observo a un costado y me encuentro completamente sola, no era la primera vez que sucedía y es que llevaba semanas amaneciendo con Damian a mi lado. Se había vuelto una costumbre que se colara en las noches a mi habitación y se marchara en la madrugada antes que todos despertarán.
Me voy al cuarto de baño tomando una ducha, me visto y arreglo un poco. Hoy es mi día libre así que