Mundo ficciónIniciar sesiónTras la marcha de la emperatriz viuda, el silencio que quedó en el comedor era denso y asfixiante. Catherine permaneció de pie junto a la mesa, con la cabeza baja y los hombros levemente encorvados, simulando que su espíritu había quedado completamente quebrado por la presencia y el desprecio de la anciana. Una lágrima fingida pareció brillar en la comisura de sus ojos, un detalle magistral para terminar de convencer a su audiencia. Su apariencia desv







