Mundo ficciónIniciar sesiónEl español asintió en silencio, incapaz de formular una frase completa sin revelar el temblor de sus labios. Ambos se encontraban en el mismo pensamiento sintonizado; era absolutamente necesario que ambos estuvieran presentes ante la soberana para confirmar si la noche anterior había ocurrido en el plano de la realidad física o en el de la fantasía nocturna. Necesitaban que una mirada de ella les devolviera la cordura o los condenara definitivamente.
Edward, impecable con su uniforme d







