Mundo ficciónIniciar sesiónQuerían entregar su carne como una recompensa material a los soberanos extranjeros, una mercancía fina que almacenar en las principales paredes de los monarcas enemigos que quisieran intercambiar hombres por la seguridad de sus fronteras.
—Bueno... aún es una estrategia que no cuenta con la confirmación de los cancilleres, por lo que no es necesario desperdiciar nuestra energía en preocupaciones prematuras —dictaminó Catherine, deja







