Mundo ficciónIniciar sesiónLa sangre comenzó a desbordarse a borbotones por los pozos casi naturales que las mordidas de la reina habían ocasionado en la carne del clérigo, manchando las sedas orientales y los hilos de oro con un mapa de fluidos oscuros.
—Te has puesto del lado de la villana principal de este imperio —declaró Catherine, deteniendo el flujo de su succión para clavar sus ojos inyectados en sangre en las órbitas del moribundo—. Has dado la







