Tanya llegó a Palermo con ánimo determinado, sabía que estaba arriesgando mucho al venir, pero la preocupación por Dina superaba cualquier temor personal.
Tras instalarse en un modesto hotel cerca del centro de la ciudad, comenzó su investigación.
Los primeros días los dedicó a observar cuidadosamente los movimientos de Arien, descubrió que seguía una rutina bastante predecible, salía temprano hacia el corporativo de su familia, almorzaba en un café cercano, y regresaba a casa al anochecer, Din