Tanya sintió que se le helaba la sangre al ver a Arien al final del pasillo, su mente trabajaba a toda velocidad, buscando una excusa creíble, decidió fingir que el alcohol la había afectado más de lo esperado.
— Oh, Arien —dijo, poniendo una mano en su frente y fingiendo un ligero tambaleo— me siento un poco mareada, creo que bebí esa copa de champán demasiado rápido, estaba buscando el baño.
Arien la observó por un momento, enseguida entrecerró sus ojos con sospecha, luego, su expresión se su