En Italia, la vida de Dina se había convertido en un infierno silencioso, Arien, su marido, había insistido en que se mudaran a Palermo, donde manejaba los negocios de su familia.
Para el mundo exterior, parecían la pareja perfecta, jóvenes, atractivos y adinerados. Pero detrás de las puertas cerradas de su lujosa mansión, se escondía una realidad muy diferente.
Dina se encontraba sola en la enorme casa, mirando por la ventana, su cuerpo temblaba ligeramente, recordando la noche anterior. Arie