Vanessa se despertó un par de horas después, buscó a Dante, pero parecía que su jefe se había marchado, cerró los ojos, pudo aspirar su fragancia, era un aroma intenso y a la vez sofisticado.
Dante había pensado quedarse hasta que la chica despertara, pero al observarla dormir sintió un gran impulso por besarla, así que decidió alejarse antes de cometer algo de lo que pudiera arrepentirse.
Poco después, Dante se sentía intranquilo, decidió enviar un mensaje al teléfono de la chica para ver como