Vanessa se cambió ese mismo día al departamento, amaba a su madre y a su abuela, pero se sentía tan bien estar lejos de ellas, de su vigilancia constante.
Puso música suave, y se sentó en un sillón en la terraza del departamento, a esa hora las luces de la ciudad parecían palidecer ante el hermoso cielo estrellado, todo era paz y quietud en ese momento.
La terraza pegaba con la del otro departamento, un atractivo hombre salió en ese momento, Vane solo vio su ancha espalda, mientras el hombre pa