Vanessa caminaba por las calles de la ciudad, su mente estaba perdida en un torbellino de pensamientos y emociones.
Habían pasado algunos meses desde su desastroso encuentro con Dante, meses en los que había tratado desesperadamente de recomponer los pedazos de su corazón roto.
Pero el dolor seguía allí clavado dentro de su alma como un veneno lento, por más que intentaba olvidar, por más que ocupaba todo su tiempo para intentar distraerse... no podía escapar de los recuerdos, de los fantasmas