El beso de Donatello y Vanessa fue como una bomba que explotó en medio de la pista de baile. Dante sintió que la sangre le hervía en las venas, sus puños se cerraron con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos. Tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no lanzarse sobre su hermano y separarlo a golpes de Vanessa.
— Dante, ¿Estás bien? —preguntó Alice.
Dante apenas la escuchó, sus ojos estaban clavados en la pareja que seguía besándose, ajenos a todo lo demás. Cuando finalmente se se