A Dionisio no le agrado lo que dijo su padre, pero decidió callar para escucharlo.
—Es algo que he estado meditando desde que salí del hospital, vamos a hacer oficial la tregua con los Santori, y nada mejor que una boda para sellar nuestra alianza.
El rostro de Donatello se ensombreció al comprender las implicaciones, su padre pensaba unir a su familia con la de su mayor enemigo.
Aún dudando de lo que había escuchado, preguntó a su padre para estar seguro.
—No estarás pensando en comprometer a