Egan
Nuestra relación de suegro versus yerno siempre había sido especial. Alexey y yo por años lo tomamos como una fuente de consejeros, éramos sus sobrinos de corazón.
—Sabes que la sigo amando.
—Lo sé, de lo contrario te mandaba a Andrés Camilo a que te parta la nariz de nuevo. —volvimos a sonreír.
—Abuelo, ¿cuándo conoceré a mi papá?
—Cuando despierte, campeón. Lamento que por todo esto retrasaran su almuerzo, pueden ir a cenar.
Afirmé. Nos quedamos callados por un momento y en eso llegaron