Mientras Isis permanecía en ese estado intermedio entre la vida y la muerte. Ramsés e Ícaro luchaban codo a codo contra las fuerzas del Caos. Esos seres ancestrales tenían la fuerza de cientos de hombre y la batalla era completamente desigual.
Drago y Cratos estaban a su lado. Ellos eran leales, y lo serían hasta la muerte. Nunca dejarían que su amigo, hermano, batallara solo, más cuando lo que se jugaba también era su propia supervivencia.
Las fuerzas demenciales arremetían contra todos por to