Un poco antes Brent había interceptado a Isis en su camino, pero la lobita lo había despachado de manera amable y dulce. Y eso no era algo extraño en ella. Isis siempre estaba ayudando a aquellos que lo necesitaran, era dulce, cálida, amable, una buena líder y una excelente luna, pero, no interactuaba con nadie si no era necesario. Ella sabía muy bien cómo mantener la distancia de todos los que circulaban a su alrededor, especialmente de un hombre que le demostraba abiertamente interés.
Más allá