Ramsés caminó por los pasillos del aeropuerto como lo que era, un Rey, tal así que, de acuerdo o no, todos se veían obligados a hacerse a un lado cuando él pasaba, incluso inclinaban la cabeza ante su presencia, los licans lo reconocían como rey y obligaban a sus humanos a obedecer, algo que dejó a todos molestos con su otra mitad, ellos consideraban que un licántropo que renegaba de su especia no era digno de reverencias.
Isis caminaba a su lado con su espalda recta y su cabeza en alto, ella e