La tensión era algo palpable en todo el lugar. Parecía que el tiempo se había detenido y todas las personas se encontraban petrificadas en sus lugares sin permitirse, siquiera, respirar.
Ramsés caminaba con su mate tomada de su mano. Ella observaba todo con curiosidad y asombro, esa era por mucho la casa de manada más impresionante que jamás se hubiera imaginado, y no podía ser de otra manera, era la casa de la manada real, ellos dominaban sobre todos los hombres lobo y licántropos del mundo y