Kael
Subí a la suite matrimonial junto a Lia, sintiendo cada escalón como si estuviera subiendo al cadalso, el peso del traje de Alpha era plomo, pero el peso del anillo en mi dedo era insoportable lo que acababa de hacer era la máxima traición a mi lobo, a mi sangre, a mi instinto.
La suite estaba opulentamente decorada, flores, sedas caras, y el olor dulce y artificial del perfume de Lia era un contraste grotesco con el aroma a cedro, bosque, y desesperación que Lyra y yo habíamos compartid