Isla recorría lentamente el amplio estudio, con pasos que apenas se escuchaban sobre la alfombra. Su mente daba vueltas, tratando de unir todas las piezas. Todo tenía sentido ahora; al menos la mayor parte. Por fin comprendía por qué Alfred siempre le había tenido afecto y por qué la había tratado de forma diferente a los demás.
Aun así, las preguntas persistían como sombras en sus pensamientos. ¿A qué se refería con “la próxima vez”? Sabía que él no se lo había contado todo.
Alfred la observaba