—Después de encontrarte tendida e inconsciente en el pasillo… sangrando… —A Gabriel se le quebró la voz al hablar; las palabras le temblaban por la emoción.
—Pidió ayuda en ese mismo momento. Lo culpé de todo, Isla. Estaba enojado, furioso. Sobre todo cuando no pudimos hallar ni un rastro de lo ocurrido en las grabaciones de seguridad. Era como si alguien hubiera borrado cada segundo de ese momento. Nadie sabe lo que te pasó en realidad.
La cara de Isla seguía inexpresiva y fría, pero su mente e